Vamos, ya estamos en cuarto. En cuarto qué ocurre: un montón de cosas. Cuando estaba en pre kinder, primero básico, tercero básico, etc. siempre me pregunté que se sentiría estar en CUARTO MEDIO, y la verdad no es nada tan especial, al contrario qué ganas de estar en kinder de nuevo! Pero como aún no han inventado una máquina del tiempo o no existe una sustancia que nos haga permanecer con cierta edad no me queda más que resignarme a que esto es el presente, esto es lo que debo vivir ahora, y no tengo que complicarme tanto por lo difícil y agotador que puede ser.
Una de las cosas de cuarto medio es que tenemos nuestro propio horario, es decir, tenemos que escoger entre las ya varias asignaturas que tenemos, una especialidad. No quiero ser tan aburrida, pero siento la necesidad de explicarme en cuanto a lo que elegí. Para empezar, lo más fácil: matemáticas, claramente el nivel más alto (A), ya que me gustan las matemáticas y quiero mejorar en eso, además se me hace fácil y no me podría imaginar en otro nivel (esto ya es casi por orgullo). Ciencias: ¡qué problema! Me demoré mucho tiempo en decidirme si me iba a quedar en biología especialidad (como el año anterior) o si iba a dejar de lado mi pasión y focalizarme en preparar la PSU de historia (el colegio ofrece 4 horas a la semana para prepararla en CLASES... o sea, no pierdes tiempo en tu casa!!!), pero luego, después de mucho pensarlo (realmente fue demasiado) decidí que realmente amaba biología, amaba mi curso de biología, me encantan las clases y es una de mis motivaciones para asistir a clases... así que no había que pensarlo más: TENIA QUE QUEDARME EN BIOLOGÍA. Y la otra ciencia, física (el año pasado tomé química y no me gustó mucho, así que física me iba a completar este año). Bueno al ver solo estos cursos veo que nada había cambiado. Pero ahora. Historia: humanista. Qué cambio, hace un año estaba en una sala de clases con todos los futuros ingenieros comerciales o civiles, bueno se supone que yo también lo iba a ser. Ahora estoy en una sala con puros humanistas, con gente que le gusta la historia que goza de a cultura y de saber más del hombre y su historia. Me siento realmente cómoda ahí. Además mi profesora es mil veces mejor que la que tuve hace un año, y realmente sentía que las clases de historia eran el momento de "goze" para los hombres (una profesora joven, coqueta, bonita, flaca, qué más, sólo sabía economía y nada de historia... ¿o ahora saber de historia es leer una guía y decirnos con otras palabras lo que acaba de leer?). Suficiente, no quiero convertir esto en una crítica hacia una profesora, que ya ni siquiera da clases en mi colegio. Sigamos, tenemos matemáticas, ciencias, historia. Ahora viene el gran cambio. Lenguaje: un nuevo año, me sentía cambiada, mis intereses ya no iban por lo mismo así que decidí: literatura. ¿Qué? No entiendo. Bueno en lenguaje nos podemos especializar en: periodismo y medios de comunicación, nivel C que nunca supe de qué se trataba pero sé que es más focalizado en preparar la PSU y muy "cuadrado", no, no quiero algo así, y la otra opción es literatura. Nunca me hubiera imaginado en literatura, pero decidí intentarlo.
Primero: enfrentarme al hecho de que estaba en una sala con 14 personas más (y el profesor) que no eran amigos(as) mios(as), son todos amigos entre ellos y están todos en el A o en el C, y yo en el B y mis amigos están en el D (o estaban). Segundo: enfrentarme al profesor. ¿Por qué al profesor? Porque éste no es un profesor cualquiera siempre se ha hablado de él como si fuera un poco extraño, como si estuviera algo loco. Las primeras clases, sí, quede algo sorprendida por su personalidad, es que grita, luego habla despacio, tiene un serio problema con el orden de la sala, habla durante las pruebas (pero cuando lo hizo no me sorprendió porque ya lo conocía), tiene una gran facilidad de distraerse e "irse por las ramas", además siempre dice: "me gusta". Tercero: la clase. Eso yo creo que es lo que más me a costado aceptar, porque no es como cualquier clase, NO, es como una clase de otro mundo. Hay que leer mucho, no es un problema para mí porque me gusta leer y lo disfruto; cada clase vamos a tener una tarea; la clase es hablada, mi cuaderno no podría estar más vacío, al final es una clase armada por los alumnos, no la típica clase donde el profesor habla de un montón de cosas y los alumnos escriben en sus cuadernos muchas veces sin siquiera saber qué están escribiendo. Aquí no pasa lo anterior, es imposible. Aprendí a leer de una forma distinta, a leer de verdad. Me di cuenta que no sé nada, (al principio creí aterrador no saber nada), esto me hace tener ganas de saber más "El ama arde por conocimiento". Es genial como en una clase se pueden hablar de mil temas a la vez y siempre sumergidos en la literatura. Antes de descubrir esto último estuve a punto de cambiarme de lenguaje, porque no me sentía tan parte del grupo, me exigía mucho, me estresaba fácilmente etc. Pero después de darme cuenta que poco a poco me estaba integrando decidí quedarme y no me arrepiento de esto.
Puedo rescatar muchas cosas. Por ejemplo: la gente. Conocí a 10 personas aproximadamente, a las cuales jamás les había hablado, con las que jamás había sentido algo en común y que pensaba que eran muy distintas a mi. Es que claro, estaba: el más inteligente de todos, un par de músicos, los artistas escénicos, los poetas, los volados, por decirlo de una manera vulgar. Pero ahora me doy cuenta de que puede que si, sean especiales por distintos motivos, pero me gusta que puedan ser como son, decir lo que piensan, ver que tienen algo de cabeza, porque de verdad demuestran saber e interesarse por saber y por llegar a la clase con algo que decir. Me doy cuenta que aquí puedo ser yo y nadie me va a juzgar por eso ni mirarme raro, siento que de alguna forma encontré un grupo de personas que ahora también los puedo considerar como amigos, que son distintos pero no tiene nada de malo, hasta es bueno. Otra cosa importante es que siento que la clase es como un desafío, pero uno grato, un desafío personal, me abre las puertas a sentirme libre, a poder leer en voz alta, pero de verdad alta y no sentirme avergonzada como lo estuve toda mi vida. Puedo dar mi opinión de una manera más sentimental (no sé si es la palabra adecuada).
Para terminar me gustaría decir que creo que siempre es bueno cambiar algunas cosas en la vida, o atreverse a hacer lo que tal vez no sea lo más conveniente, pero es lo que realmente quieres. Yo tenía miedo de que mis decisiones no fueran las mejores, pero ahora creo que no hay decisiones buenas o malas, nosotros somos quienes debemos transformar esas decisiones en algo bueno (o en algo malo). Siento que a pesar de que puede que no estudie nada con biología, nada con relacionado con negocios, no importa. No estoy en el colegio solo pensando en lo que voy a hacer cuando grande, también tengo que disfrutar mi último año y hacer un tiempo lo que de verdad me gusta. Y sé que los cambios traen siempre algo positivo, estoy realmente a gusto con lo que elegí. Estoy también un poco orgullosa por el hecho de haberme "tirado a la piscina" y "quedarme" en ella. Sentí que de verdad no era para mí, pero ahora sé que si lo es, y que con esto aprendo mucho más y mantengo mi mente mucho más preparada y abierta para el camino.