martes, 8 de mayo de 2018

Transición

Ahora que estoy sola de nuevo, bueno, en verdad no me acuerdo cómo se siente vivir el día a día sin saber que hay una persona que está a solo una llamada de distancia en cualquier minuto, a la que le puedes contar todo lo que quieras y te va a escuchar, y que además esa persona está enamorada de ti, por lo que cualquier cosa que le digas va a ser interesante, solo porque lo dices tú. Regalonear, eso sí lo voy a echar de menos, el cariño, los abrazos, las caricias, los besos, acostarnos en la misma cama a dormir siesta, pasar la tarde haciendo nada, pero con la persona que más quieres estar. Hay cosas que no puedo echar de menos porque no las vivi tanto, como que suba fotos contigo a redes sociales con algún mensaje tierno, o que de la nada te de un regalo, que cuando hable de ti sientas que está enamorado, cosas así, que pueden ser un poco cursis, pero que me gustaría vivir, y me acostumbre a no desearlas tanto porque él no era así, y preferí no perderlo antes que ganar más, porque ya se que con una persona que no está enamorada de mí no puedo exigir esas cosas, esas cosas además a uno le nacen, no se pueden pedir. Bueno va a ser un proceso, me voy a sentir vacia un tiempo, porque es una parte de mi vida que se va a ir para siempre, una comodidad, una felicidad.

Tengo que ser lo suficientemente madura para entender que aunque me hubiera gustado seguir con él, intentar reenamorarnos, no es posible, ya lo hemos intentado, y es mejor dejarlo atrás, además no porque no seamos pololos, significa que no vamos a poder estar en contacto nunca más, de todas formas tenemos amigos en común, vivimos cerca, usamos el mismo metro para ir a la u, nuestras facultades están al lado, fuimos al mismo colegio...

Ahora, no quiero atarme a nadie más, osea me encantaría tener otro pololo en un futuro y enamorarme de nuevo, sentirme querida, pero siento que nadie más me va a querer, que esto fue suerte, fue un coincidencia. Sigo pensando que el hecho de que hayamos nacido casi al mismo tiempo y en el mismo lugar, y que nos hayamos conocido y estado en el mismo colegio, es algo, significa algo, puede que no tengamos que ser pareja, pero si estar ahí, o que nuestros caminos se tenían que cruzar de alguna forma, o teníamos que estar ahí para crecer, para conocer nuevos mundos.

Siento que es necesario tener sueños, y un sentido, los míos serían
- Terminar la Universidad
- Conseguir un trabajo en un hotel
- Ser administradora de un hotel
- Irme de viaje a España
- Vivir en Madrid
- Conocer la mayor parte del mundo
- Tener mi propio hotel en el lugar del mundo que más me guste, después de haberlo conocido
- Tener familia, para sentirme querida.

De todas formas, siempre pensé que Jose iba a ser quién me hiciera feliz por el resto de mi vida, por lo que yo sentía y también por las cosas que él me decía, que me ilusionaban. No quiero vivir pensando que voy a volver con él, pero me gustaría, y de verdad quiero que se me pase esto, quiero olvidarlo en ese sentido.

domingo, 16 de abril de 2017

Ese dolor de cabeza. Cuando no ves nada bueno. Cuando es más fácil ver lo malo. Quieres que todo lo malo pase. Sentir odio, sentirse envenenado por desear el mal, porque hay mucho mal que viene hacia tí, y hay veces en que esquivar ese mal es fácil, pero hay veces en que uno es como un imán o un hoyo negro, donde todo ese mal se canaliza dentro de uno, como si fuera un chorro de energía. Ver cómo un mal que no solo te debería afectar a ti, sino que a los demás que viven contigo, al parecer a ti te hacen desear desaparecer, te dan ganas de vivir un cambio, de irte tú, porque ese mal no desaparece, es como si no se quisiera ir, como si no se fuera a ir nunca. En este minuto veo el mal en una cosa, es una situación que pasó, pero no siempre está ahí, está latente en cada cosa, en cada situación, y hay veces en que algo dentro de mí hace que se expresen todos los males que pueden existir, y que conviertan las cosas no malas en males. Si antes no sentía este dolor de cabeza, no costó más que un simple ruido para despertarlo, para hacer que segundo a segundo que pasaba del día, empezara a despertar, a envenenarme por dentro. Hace un tiempo yo me deseaba el mal, me desee hasta la muerte, porque no me soportaba, me creía un estorbo, algo que estaba ahí sin sentido, sin ser deseado... ahora si encuentro una razón de ser, pero creo que a veces es peor, porque tengo mucho que desear, mucho a lo que aspirar, pero tan pocas herramientas. No me siento capaz de soportar este dolor de cabeza un segundo más, pero lo tengo que hacer, tengo que esperar a que mi vida ya no depende de tantos males, de que yo pueda construir un arma que atrape esos males, y los aleje, y tener una vida donde los males ya no se presenten, ya que hay muchos males que no dependen de mi, depende de otras personas, de las que yo dependo. Qué rabia me da cuando los otros no hacen nada por eliminar los males, es como si pudieran vivir así, como si nada, como que tienen unos escudos que hacen que esos males no sean nada, pero si lo son, solo que prefieren no verlos, pero para no verlos no tienen que ver a nadie más, porque cuando algo es malo, no es un mal solo para uno, sino que afecta a otros, y si no quieres ver a los otros, no verás nunca como los males los afectan, porque no quieres hacer nada para evitar que ese mal siga entrando como un remolino en esas personas... yo me siento así, como esa pobre otro que nadie quiere ver, nadie quiere ayudar, que tiene que ayudarse solo, porque no es capaz tampoco de decir que ese mal lo está afectando, para no provocar más mal, para que nadie tenga pena por uno, porque uno sabe que no puede seguir viviendo así, es malo, es denigrante, es inhumano, osea ni siquiera a misma mierda le deseo esto. Yo pienso de que sirve tener tantos "bienes", osea, los que las personas piensan que son bienes, porque en realidad son adornos, que no generan nada trascendente, son como adornos deseados para la sobrevivencia física, pero un real estorbo para la vivencia del interior, de la espiritualidad, son un obstáculo para desarrollar sentimientos, afectos, lazos, relaciones... Siento un gran peso en mi espalda, uno que no se si me creo sola, o si de verdad está ahí, incluso me siento encorbada, siento como el pelo se me pone feo, las uñas, la piel, como se me notan los años, me siento una vieja, y tengo solo 21 años. Y sé que no puedo hacer como si nada, no me puede transformar en una persona escudo, porque simplemente así no soy... tal vez me podría drogar, estar todo el día en otro lado, haciendo como si los males no existiesen, como si solo los bienes (los de verdad), esos que cuentas con una sola mano, existieses, pero esos bienes son los mejores porque se sienten como si fueran miles de males, con esa intensidad, pero buena. He tratado de hacerme la fuerte, de hacer como que nada me importa, pero no se como en verdad, me sale mal, y además que siento que los demás no tienen tantos sentimientos, no saben hacer nada espiritual, viven concentrados en sus mundos, sin tomar en consideración a otros, sin ni siquiera pensar en todos los putos males que le afectan al que está parado al lado, bueno ahora que me doy cuenta, yo tampoco soy así, muchas veces también me encierro en mi egoísmo, y no soy capaz de pensar en lo del otro, en que sus problemas pueden ser muchos peores, en que aveces los bienes falsos para ellos se transforman en necesidades, y esos para mi pasan a ser estorbos, necesitando lo que tal vez ellos tengan, o tal vez ni siquiera eso tengan, tal vez no tienen nada de que aferrase, y yo por lo menos si lo tengo, pero aveces el miedo de tener que cuidarlo tanto también es aterrador, y te genera incertidumbre, pero hay algo porque se mejor  y querer seguir, porque aunque me angustie pensar en el feliz futuro que quiero y en que lo he construido en base a los males que tengo, se que si le pongo ganas lo voy a lograr y voy a ser muy feliz, y siempre hay que luchar por eso, hay que pasarlo mal en el camino, para que despues la felicidad sea mucho más grande y satisfactoria.

domingo, 9 de agosto de 2015

9/8

A veces creo que me paso rollos demás. Pero de verdad no se que me pasa, estoy la mayoría del tiempo deprimida, desganada, siento que está todo mal, que faltan cosas, y me carga estar así, como que me enojo con Jose porque sí o por tonteras, ósea como que me da lata que  aveces no pueda juntarme a mi con sus amigos... Y aparte yo no tengo amigas para carretear o no me invitan :( soy una fome. Como que siento que dependo de Jose para pasarlo bien y esta pésimo eso :(

viernes, 24 de julio de 2015

Cómo es

Siempre he querido que mi vida sea como una película. Me la paso imaginando situaciones, creando historias en mi mente de cómo me gustaría que me pasaran las cosas. Imaginando cómo va a ser mi futuro, dónde quiero vivir, qué quiero hacer, yendo al trabajo, viajando, etc. Pero lo más importante es que en todas estas historias que voy creando está él. A veces siento que soy muy chica para sentir esto, esto de querer compartirlo todo con él, y que si es solo con él no está mal, que no hay necesidad de que haya alguien más, de ser capaz de hacer todo por alguien y, algo que siempre me costó es sentir felicidad porque esa persona es feliz aunque no esté conmigo. Desearle felicidad a toda costa, dejar a un lado mis deseos personales para que él lo pase bien, imaginarme que está pasándolo bien, de la forma que sea me hace sentir muy feliz. Es extraño porque yo tiendo a ser una persona un poco egoísta, y, sin contar a mi familia, siempre he puesto mi felicidad sobre la de las demás (en lo más profundo). No por esto no voy a ser caritativa, de hecho tengo una gran capacidad de ponerme en el lugar del otro y ayudar, pero me cuesta no sentir envidia cuando a alguien le sale algo bien y a mi mal. De hecho, es un secreto pero, al principio, cuando empezó el año, y a él le iba mejor en un ramo que a mi, yo me sentía celosa por dentro y no estaba totalmente feliz por él, no sé realmente cómo explicar eso, porque suena un poco raro, obviamente me encantaba que él fuera feliz por sus buenas notas pero al mismo tiempo sentía envidia de no ser así yo igual. Pero ahora, estoy totalmente feliz de que esté con sus amigos en la playa, a pesar de que yo esté en Santiago, que ya entré a clases y que la mayoría de mis amigas no están. Me lo imagino con sus amigos, tomando, cagándose de la risa, con una sonrisa en su cara, porque sé que se siente incluido, se que lo pasa bien, que se siente querido, y eso es muy importante para una persona. Yo desde el primer día supe que para él sus amigos significan mucho, compartir con ellos y conservarlos, aunque al principio pasaba la mayor parte del tiempo conmigo, pero sabía que iba a llegar un momento en que tenía que aceptar que nunca va a ser sólo mio, porque tiene familia, amigos, una vida en la universidad, etc., pero se, que su corazón si es mio. Y con tener esa seguridad soy capaz de dejarlo salir solo y de ser feliz porque él lo es. Nunca pensé que iba a sentir esto alguna vez, a sentirme tan conectada y relajada con alguien, a sentir que tengo tanto, pero tanto, que perder, pero no vivir atormentada con eso, porque sé que no lo haré, si no, se que tengo mucho, que he ganado mucho, he aprendido mucho y puedo aprender y enseñar mucho más. Con él, he descubierto lo, no se como decirlo, cuando algo tan simple puede ser algo tan completo. Descubrimos la complejidad inmersa en la sencillez. Como cuando nos fumábamos un cigarro después del trabajo, o cuando nos tomamos un té en la plaza, o salir a caminar, sin tener que comprar nada. O cuando lo miro directo a los ojos y no necesito que me diga que me ama para saberlo. Cuando esa persona es capaz de poner tus deseos por encima de los de él, es cuando me doy cuenta que sí, que es él, que lo amo, que no podría dejarlo nunca y, que más encima, él es igual a mí, un poco egolatra jajaj, si quiere una bebida se la va a comprar y si no tiene más plata no me va a comprar nada, pero cuando prefiere comprarme algo a mí, en lugar de su bebida es cuando yo lo sé, es cuando sé que le tengo que comprar su bebida con la única que plata que me queda, y a la que le había destinado otros fines. Soy capaz de cambiar todos mis planes en un segundo cuando estoy con él, porque mis planes también son los de él y eso es lo entretenido, cambiarlos. Es estar dispuesto a cambiarlo todo por él, a cambiarlo todo juntos, a crear nuestra historia según lo que viene, porque no importa qué va a pasar, siempre que pase estando juntos. 

lunes, 20 de julio de 2015

Odio

Odio el mundo en que nos encontramos hoy. La verdad no conozco tanto el mundo, pero si a mi país. Me cargan los estereotipos, los cánones de belleza, me carga que las personas los persigan. Odio sentirme abrumada todo el tiempo por no poder ser como las modelos. Lo peor es que yo nunca voy a poder ser así, por más que me mate en el gimnasio y que no coma nada por 2 meses, porque mi genotipo no lo permitirá JAMÁS. A veces es muy difícil aceptarlo.

Hace unos años dejé que esto me afectará, me convertí en una persona superficial, hice extremas dietas y mucho ejercicio para ser bella, para ser aceptada, para que los nombres me miraran y me desearan. Terminé enferma mentalmente. Ya no me conformaba con nada, sólo quería seguir bajando de peso. Dejé que algo tan estúpido como aquello dominara mi vida. Después de eso, todo cambió, empecé a engordar (debido a medicamentos que me daba mi psiquiatra) y me sentí peor, me odiaba por estar gorda, recurrí a malas prácticas dañando mi cuerpo. Me la pasaba todo el día llorando, avergonzada de mi cuerpo, creyendo que era fome, que no era agradable estar conmigo, todo por algo que, ahora se, que no tiene NADA que ver con cómo uno es.

Después de mucho tiempo logre superar el tema. Al principio con sicólogos, psiquiatra y ayuda profesional, llena de remedios, y con los ojos de mis papas todo el tiempo encima mío. Pero luego, no se qué pasó, pero descubrí que no necesitaba nada de eso, necesitaba creer en mí misma, creer en que el cuerpo no es lo más importante, que estar bien mentalmente es algo fundamental, y que para eso no necesito ser una barbie. Nunca dejé de odiar algunas cosas de mi cuerpo, como mis pechugas que son muy grandes, o que soy ancha de caderas, mis piernas grandes o mi guata floja, pero sí lo supe dejar de lado (no siempre) y disfrutar de la vida, de mis amigos, de mi familia, de mí misma.

Ahora, no soy una persona gorda, eso yo lo tengo claro, pero tampoco soy delgada, y eso qué!? Nada me garantiza que ser delgada me va a hacer feliz. Pero no puedo evitar atormentarme por aquello, no puedo evitar querer ser más flaca, querer ser regia, que los hombres me miren, que me pidan ser modelo. :( se que es estúpido querer eso, pero lo siento inconscientemente. Veo las fotos de las modelos y me pregunto porqué tienen que ser así!!! Por qué? Si la población no es así! Son muy pocas las personas que son raquíticas sin hacer ninguna clase de esfuerzo. Qué suerte para ellas haber nacido así, que todo se les haga más fácil. Que pasen por la calle pensando que todos las miran y las quieren. Yo no quiero ser una idiota, pero no me gusta mi físico. Se que esta soy yo, y que debo aceptarme, pero se hace tan difícil cuando se vive en esta sociedad.

No quiero someterme a ninguna dieta, a mi me gusta comer cosas ricas con mi pololo o mis amigas y no quiero que eso se vaya. No quiero sentirme atada a un estilo de vida estúpido, yo me alimento bien, como de todo y no como azúcar ni grasa en exceso, pero ahora eso no es suficiente, porque ahora ser como realmente soy no alcanza, hay que tratar de ser como la modelo, que ya no es modelo, si no que es una belleza estúpida, enfermiza y poco real.

lunes, 14 de julio de 2014

El alma

> Para creer en la existencia de una vida más allá de la vida terrenal, deberíamos ser capaces de separar alma de cuerpo, obviamente hay una conexión, pero no deberían ser inseparables.
> Pero si nunca en mi vida he visto, nunca he oído, nunca he tocado, nunca me han tocado, nunca he experimentado una sensación, todo como si hubiera nacido en estado vegetal, entonces me cuesta pensar que mi alma exista.
> Para mi el alma, bueno se que es ánima y es lo que anima, lo que da vida, pero yo pienso que si estoy en estado vegetal no estoy realmente animada, entonces no tengo alma.
> Creo que el ama se va formando acorde a las experiencias vividas.
> Si hago el ejercicio de cerrar los ojos, ya me estoy privando de ver infinitas cosas que pasan, y pasaría lo mismo con cada uno de los 5 (o 6) sentidos. Aún así, tenemos recuerdos, que bueno, han sido creados a bases de nuestras experiencias, entonces de todas formas tendríamos alma, ya que antes de privarnos de nuestros sentidos ya habíamos creado nuestra alma, a base de nuestros sentidos.
> Ahora yo pienso, si es que nací en estado vegetal, y, de acuerdo a lo que dije antes, no tengo alma, al morir no me iré a ningún cielo, ni a ninguna vida extraterrenal, pero ¿Es porque para mi no existe o porque para nadie existe?
> Ahora, si alguien me dice, no porque a pesar de estar en estado vegetal, aún así tienes alma y esa alma se irá a un cielo, yo me pregunto: ¿Qué va a sentir o pensar o recordar mi alma? Si en el mundo pasado no  pasó nada para mi.
> La cosa es que claramente no puede existir una vida después de la tierra solo para algunos, entonces la hay o no la hay.

> Si pienso que no hay nada después, estaría afirmando que alma y cuerpo están totalmente ligados, que cuando llegue el momento de que mi cuerpo deje de funcionar, que mis órganos ya no respondan, deje de fluir sangre por mis venas, que mi corazón ya no funcione y mi cerebro no responda, mi alma también dejará de "existir".
> Para mí ese cielo o lugar después de la vida en la tierra no es más que un espacio o una dimensión donde existen las almas de los cuerpos que ya no funcionan más. Ahora, si existe o no, eso ya es otro problema.

lunes, 2 de junio de 2014

Cine v/s "el libro"

Desde qué renuncie a mi carrera como profesora, he tenido grandes cantidades de tiempo libre, y no estoy exagerando cuando digo que podría haber hecho grandes cosas, pero he reducido esa cantidad de cosas que podría hacer, a un par, y así llegar a ser, como diría Jiménez, un vagabundo. 

La verdad no es tan malo ser vagabundo si estoy haciendo algo que me gusta, que es leer. Yo siempre me he auto catalogado como una apasionada, me gustan mucho las zagas. Las zagas no terminan la historia con un solo libro, si no que te invitan a leer otro, donde nuevamente te encuentras con esos personajes, que de alguna forma les agarraste cariño. Ahora estoy atrapada en el mundo de la magia y la hechicería, si no es muy obvio, Harry Potter. Que? A mi siempre me ha gustado, es algo de familia, recuerdo cuando era muy chica, veía Harry Potter con mi familia, todos juntos.Los  personajes, Harry, Ron y Hermione, tenían 11 años al comenzar su historia, yo no recuerdo haber tenido 11, ni más ni menos, pero no voy a buscar el año de estreno de la película para averiguarlo. Lo importante, es que los cuatro, ellos y yo, teníamos una edad similar, y crecimos juntos durante esta aventura. Entonces, comencé a ver las películas, y me entro la curiosidad por las cosas que las películas no tenían, y los libros si, y me puse a leer. Fue de esta forma como me di cuenta, nuevamente, de lo que se pierde en transforman u libro en una película. 

Me di cuenta que hacer una película sobre un libro es muy injusto, claramente que para los fanáticos del cine le están haciendo un favor, y más aún para aquellos que no leen, pero están limitando nuestra capacidad de crear un mundo nuevo, porque las letras formando palabras, y esas palabras luego formando oraciones (con un sentido), hacen eso: nos otorgan la capacidad de imaginar un mundo nuevo en nuestra cabeza. Yo siempre me pongo a pensar, como me imaginaria yo a Harry si nunca hubiera visto a Daniel Radcliff (o la portada del mismo libro). Esto mismo me paso con el personaje Robert Langdon del Código Da Vinci (libro más conocido, porque a mi parecer Inferno, ángeles y demonios y El Símbolo Perdido son igual de buenos,o tal vez mejores), yo m había creado un Robert Langdon totalmente diferente a Tom Hanks, actor que reencarno al personaje. Fue decepcionante pasar de un profesor de Hardvard que hacia natación, por lo que supuse debía ser muy delegado y largo, y supuse tenía abundante cabello, y me lo imaginaba apuesto, a un Tom Hanks, un poco pasado de peso, no muy guapo y para nada nadador. Después de ver la película en la  que el interpretaba a Langdon, no pude leer los siguientes libros de la misma forma, porque de verdad quería ver a el Robert Langdon que yo había creado, pero sólo podía ver al Robert Langdon del cine. 

Además de lo que acabó de mencionar, también hay otro gran problema. Que pasa sí tenemos una página entera, o tal vez dos páginas que describen una situación, todo esto, al ser representado en una película para ser una imagen que dura no más de tres segundos. Si, es verdad, que el trabajo que tiene el cine para poder lograr esto es mucho, y se necesita una gran capacidad para poder poner todos los sentimientos y cosas que pasan por la mente de un personaje en una pequeña fracción de tiempo, pero, casi nunca se logra bien, por ejemplo yo estaba leyendo ahora, Harry Potter 5, y hablaba de que Harry estaba en el patio delantero con ropa de segunda mano, muy agusto de estar donde sus tíos no lo pudieran encontrar, y hablaba sobre las noticias, pues el quería escucharlas, pero sus tíos encontraban que era extraño que un muchacho de 15 años se interesara por saber que ocurre en el mundo, y más aún si es que el pertenece a otro mundo. Y todo esta información, que a mi parecer es interesante y ayuda a comprender aún más la actitud e ignorancia de los tíos de Harry, se pierden en la escena de la película, y la única forma de saber que Harry piensa sobre ellos es que el lo diga, o que sus tíos digan lo que piensan de Harry. En el libro no necesitan decirlo, porque hay un narrador que nos informa de esos detalles. 

Bueno eso es lo que me interesaba expresar, al parecer leer un libro y ver la película es muy distinto, y claro esta la película puede ser más divertida para algunos porque hace todo el trabajo, pero yo pienso que hacer el trabajo, en este caso, que es crear, es mucho más divertido.